A la celeste le faltó gol. Cometió errores en defensa que le costaron muy caro. Recibió 4 goles en el torneo y se puede afirmar sin dudas que fueron errores defensivos y del arquero.
Seguramente la era Bielsa como DT llegará a su fin. El hombre vino con los pergaminos y la jerarquía que le dio fama y se irá, como él mismo declaró, sin dejar nada.
Comenzó bien, dando declaraciones notables en sus conferencias y obteniendo resultados importantes en el comienzo de las eliminatorias, incluyendo la victoria ante Brasil en el Centenario y contra Argentina en la Bombonera.
Luego, vendría el primer mal trago con la selección preolimpica sub 23. El Loco dirigió el torneo y Uruguay no pudo superar la primera fase.
En la Copa América, pocos meses después, la celeste llegaba como favorita. Luego de pasar el grupo con facilidad y eliminar a Brasil en cuartos, Uruguay perdió con Colombia en semifinales.
Desde ese momento comenzó la caída. Primero, con Luis Suárez anunciando su retiro de la selección, y al poco tiempo después, en una entrevista, ventilando la interna de los jugadores y la mala relación con el técnico. Quedo una mancha que el periodismo miserable aprovechó para atacar y sembrar dudas.
Nada volvió a ser igual. Bielsa tomó decisiones polémicas en las citaciones y a la hora de realizar cambios durante los partidos. Aún así, con altibajos, logró clasificar con anticipación. Quizás, su momento más crítico fue la dura derrota ante EEUU, 5-1, en un amistoso.
Lo mantuvieron.
Para el Mundial, el técnico decidió convocar a Muslera luego de su gran participación en Estudiantes. El grupo quedaba armado sin Suárez, ni Nandez.
Sin embargo, lo que sucedió fue un papelón. Errores insólitos defensivos y del propio Muslera nos dejaron afuera. La imposibilidad de convertir, a pesar de generar situaciones y la falta de jerarquía de algunos jugadores son algunas de las explicaciones de esta eliminación.